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Emprendedores que buscan - y compran - empresas

Los search funds han sido una buena opción para algunos emprendedores regios

Iresa no era una empresa chica. Tenía 16 bodegas refrigeradas alrededor de la Ciudad de México, para atender a clientes que necesitaban almacenar productos a baja temperatura. Había sido fundada desde 1967 y el dueño, todavía a cargo de la empresa, tenía cerca de 80 años.

Mario Coronado y Alejandro González, dos emprendedores regios, estaban muy, muy interesados en convencerlo para que les vendiera la empresa. Ambos habían trabajado como consultores en Boston Consulting Group, y después de obtener sus MBAs en EUA, habían creado Olmo Capital precisamente para comprar una empresa como Iresa.

Desde que hablaron con el dueño por primera ocasión, a cuando pudieron cerrar la transacción, pasó casi todo un año. En el proceso no solamente tuvieron que convencer al fundador de Iresa que se las vendiera, sino también convencer a inversionistas que la compraran con ellos y conseguir que una parte de la transacción la pudieran financiar con un crédito.

Ahora había que tomar las riendas, y demostrarle a sus inversionistas que podían convertir esa empresa en algo mucho, mucho más grande. En ese momento Iresa tenía unos 140 empleados. Ellos tenían 29 y 31 años.

Cómo funciona un Search Fund

Olmo Capital, el fondo creado por Mario y Alejandro para comprar su primera empresa es un Search Fund: un vehículo para buscar una empresa que pueda ser comprada, pensando en que después pueda ser mejorada y convertida en un negocio mucho más grande.

El caso típico para un search fund es más o menos así: dos amigos, recién graduados de su MBA definen a grandes rasgos qué tipo de empresa quieren comprar. De ahí, visitan a un buen número de posibles inversionistas - tradicionalmente, personas físicas - a quienes los van a invitar con un ticket que suele andar entre $30 y $50 mil dólares. Necesitan conseguir alrededor de $500 o $600 mil dólares, que usarán para pagarse ellos un sueldo - $100 mil dólares anuales, cada uno, por dos años - más algo de gastos de oficinas, presupuesto para temas legales, etc.

Los siguientes dos años, los “searchers” se van a dedicar exclusivamente a encontrar una empresa que les guste, por sus números y por su potencial, y luego a convencer a los dueños para que se las vendan, y luego a cerrar el trato. Una vez comprada, ellos mismos la van a operar para transformarla y crecerla.

Quienes invirtieron en la búsqueda - los que pusieron los tickets de $30 mil dólares - lo hacen a cambio de la oportunidad de invertir cuando se compra la empresa. O sea, como inversionista, le pagas a los emprendedores para que vayan a buscarte una empresa que luego puedas comprar, y que ellos se van a encargar de operar.

¿Y qué pasa si no encuentran nada, o no logran convencer a los dueños de que les vendan?

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