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El explosivo crecimiento de Mercado Libre en México

Hace 10 años, Mercado Libre en México era un negocio de $27 millones de dólares. Este año, debiera superar los $1,600 millones. ¿Qué hizo?

En 2015, Mercado Libre tuvo ingresos totales de $650 millones de dólares y con ello, una utilidad neta de casi $106 millones. Quizás ya no crecía al mismo ritmo que antes, pero era el segundo año que sus utilidades superaban los $100 millones.

La “punto com” que nació desde aquella primera generación de startups, antes de 2000, estaba madurando. No solamente había logrado superar dos grandes crisis, sino que se había convertido en el referente de las empresas de tecnología de América Latina. En ese momento era una empresa grande, rentable, líder en comercio electrónico en países como Argentina, Brasil y Venezuela.

Pero todo cambiaría en 2015. La razón: Amazon puso su mira en la región y ese año abrió oficinas en México.

Mercado Libre tenía entonces más de 15 años en nuestro país. Aquí también era la líder en e-commerce. Tenía 114 empleados (menos del 4% del total de la empresa), y un año antes generó aquí ingresos de $37 millones de dólares, lo que convirtió en una contribución de unos $14 millones. Era una cifra importante para México como país, pero no tanto para Mercado Libre como empresa: ese año, en Argentina logró ingresos de $150 millones y en Brasil de $273 millones. La contribución en Brasil habría sido unas 10 veces mayor a la de México. Incluso la operación en Venezuela era más relevante, con ventas de casi $60 millones de dólares.

México era, sin duda, el eslabón débil de la empresa argentina — y el ideal para que Amazon usará como punta de lanza en su intento por arrebatarle el liderazgo en Latinoamérica.


Cuando Marcos Galperin se graduó del MBA, en Stanford, todo mundo estaba obsesionado con las “punto com”.

Regresó a Argentina, y en agosto de 1999 arrancó Mercado Libre. Lo respaldó su familia, que tenía un negocio grande de pieles. Se unieron al equipo Hernan Kazah, uno de sus compañeros de Stanford, así como su primo, Marcelo Galperin. Nació como una plataforma de subastas, más bien similar a eBay, aunque pronto incluyeron la opción de venta a precio fijo.

No habían pasado más de tres meses, y la startup acumulaba ya más de 6 mil transacciones en Argentina y unos 15 mil usuarios registrados. Unas semanas más tarde, comenzaron a operar también en Brasil. México habría sido luego el tercer mercado.

En 2001, eBay se convirtió en accionista de Mercado Libre, quedándose con casi el 20% de las acciones. Para ese momento, un grupo de inversionistas en el que participaban JPMorgan Partners, Goldman Sachs, GE Capital, y Banco Santander (entre otros) tenía otro 40%, y el resto estaba en manos de Galperin y del equipo directivo.

Y al igual que le sucedió a eBay, desde esos primeros años se dieron cuenta que hacía falta también una solución para pagar en línea. En 2003 lanzan Mercado Pago, que funcionaría como una plataforma de pagos — similar a PayPal — para facilitar y darle seguridad a las transacciones online.

Compraron a quien en algún momento fue su principal competidor, DeRemate, en 2005, y apenas un par de años más tarde estaban listos para hacer un IPO.


El Mercado Libre que salió a bolsa había tenido ventas de $52 millones de dólares y utilidades de poco más de $1 millón en 2006. Seis años después, sus ventas habían crecido a $350 millones, con utilidades cercanas a los $100 millones. Su valuación llegó a $3 mil 500 millones de dólares.

Las ventas en México eran apenas el 7% del total. Visto como un negocio por sí solo, se trataba de una operación muy rentable: en 2012, la contribución directa del negocio en México habría sido de $12 millones de dólares, con ventas de $27 millones.

La llegada de Amazon no le gustó a Marcos. Mercado Libre no podía darse el lujo de seguir con la misma tendencia. Tenía que acelerar y hacer más cosas — aún y cuando eso le implicara dejar de ganar dinero.

En 2017 esto ya se vio reflejado en los resultados. Ese año, el negocio en México perdió más de $55 millones de dólares — básicamente borrando todo lo que ganó en los cinco años previos — en gran medida debido a los subsidios para hacer entregas sin costo. Lo peor del caso es que ese año las ventas del marketplace avanzaron apenas un 3%.

Pero para 2018, los clientes reaccionaron. Ese año más que se duplicaron las ventas del negocio de comercio electrónico y empezaron a invertir fuertemente en el desarrollo de su propio brazo logístico. Además, Mercado Pago iba convirtiéndose en algo relevante, ahora ya también con TPVs y crédito para sus clientes. Con ingresos anuales de $35 millones de dólares en 2018, fintech por sí solo había superado los ingresos que e-commerce logró apenas un año antes.

Claro, todo esto implicó que la empresa tenía que ser más agresiva en sus campañas y nuevas iniciativas. El gasto en ventas y marketing pasó de $156 millones en 2016, a casi $500 millones en 2019.

Y en eso, llegó la pandemia. No solamente se disparó el número de artículos que adquirían desde la plataforma: ahora había también un negocio logístico que explotó en tamaño, y los productos y servicios de Mercado Pago aceleraron de forma muy dramática.

Fuente: informes anuales de la empresa. Los ingresos de 2022 son estimados a partir de los resultados en los primeros nueve meses del año
Fuente: informes anuales de la empresa. Los ingresos de 2022 son estimados a partir de los resultados en los primeros nueve meses del año

Ahora sí, el nuevo Mercado Libre en México requería de más y más personas en el equipo (principalmente por la operación logística)...

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